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Archivo para noviembre 24th, 2008

Instala Windows XP SP3 en una máquina virtual con VirtualBox

con 8 comentarios

¿Máquinas virtuales? Eso no es para mí, pensaréis. Nada más lejos de la realidad, así que no os vayáis y leed con atención.

Seguramente muchas veces os habéis arrepentido de instalar algún programa en vuestro ordenador que ha provocado algún problema posterior, y otras veces simplemente ni siquiera lo habéis intentado ya que para hacerlo teníais que desinstalar otro que ya teníais en vuestro sistema.

En la informática también se viven modas y ahora estamos en la moda de la “virtualización”, los servidores tienen mucha potencia de proceso desaprovechada y se vende el concepto de ejecutar más de una máquina “virtual” en una única máquina “física”. Esto, que os puede parecer lejano, complejo e inalcanzable, es realmente cercano, sencillo y muy accesible, hasta el punto que la entrada de hoy habla de que lo montéis en muy poco tiempo y a coste cero.

Una máquina virtual no es nada más que un programa que es capaz de emular un ordenador completamente. Hasta hace no demasiado, el resultado no era muy bueno, pero con las velocidades de proceso actuales y lo afinado de los programas que se dedican a ello hoy es perfectamente posible tener funcionando un sistema operativo – al que llamaremos invitado – dentro de otro sistema operativo – al que llamaremos anfitrión – con unos tiempos de respuesta muy buenos.

A esta moda de la virtualización se han apuntado distintos fabricantes, siendo VMware la empresa líder en el sector profesional, con soluciones muy completas pero que a pesar de disponer de versiones para el entorno de usuario y “de consumo”, son un tanto complejas. Otro que no ha querido dejar de subirse a este tren es Microsoft, pero como suele hacer habitualmente llega tarde y con un producto un poco flojo, su Microsoft Virtual PC, y otra solución disponible y de la que os voy a hablar es VirtualBox xVM, el producto de Sun Microsystems, un programa sencillo, en español y multiplataforma (Windows, Mac OS X y Unix en todos los sabores) que podeis descargar en http://www.virtualbox.org/

Si seguís esta guía paso a paso, conseguiréis tener un PC virtual con Windows XP Service Pack 3 ya sea en vuestro PC con Windows XP o con Windows Vista, o con Ubuntu, o en vuestro Mac ejecutando Leopard, desde cualquiera de estas plataformas podréis iniciar una sesión en este PC virtual en la que podréis instalar todo lo que queráis para realizar pruebas fácilmente.

Una de las ventajas innegables de la máquina virtual es que se traduce en un único fichero, que podéis comprimir y tener vuestro PC al completo en un archivo de unos 600 MB de tamaño, que copiado en un CD o en un Pen Drive podréis llevar con vosotros a donde queráis. Si la instalación del producto no os ha gustado, apagáis la máquina virtual, descomprimís el fichero y ya tendríais el PC tal cual. Suena bien, ¿verdad?.

Así que comencemos instalando el producto, que habremos descargado de http://www.virtualbox.org/wiki/Downloads

La instalación no ofrece demasiadas opciones, tan sólo nos da la opción de decidir si queremos instalar el soporte de red o el soporte de puertos USB, a lo que diremos que sí.

El proceso de instalación comienza

Y como lo estamos haciendo desde un PC con Windows – lo he escogido para el tutorial porque es lo que usa la mayoría – ve interrumpido por una alerta que nos indica que la instalación del driver de red  no ha superado la prueba del logotipo de Windows XP, pero no hay ningún problema así que autorizamos su instalación.

Lo mismo ocurre con el driver de soporte de los puertos USB, así que también lo autorizamos.

En unos pocos minutos todo estará instalado y tendremos disponible un programa nuevo en el menú de Inicio denominado VirtualBox.

Lo ejecutamos y nos aparece la pantalla principal del programa, con una zona a la izquierda en donde irán apareciendo las diferentes máquinas virtuales que vayamos definiendo. Como no tenemos ninguna máquina virtual creada, sólo nos aparece disponible el botón “Nueva”

El asistente es muy fácil de utilizar y nos da la bienvenida. Pulsamos “next”. Es un poco raro que no esté del todo traducido, pero no es mayor problema.

El primer paso es definir qué tipo de sistema operativo vamos a instalar en la máquina virtual. Como podéis ver hay muchas opciones, así que elegiremos Windows XP. Aquí también asignáis el nombre que le vais a dar a la máquina virtual, yo le he llamado WinXP SP3 pero le podéis llamar como os venga en gana.

Estamos definiendo un ordenador virtual, pero a pesar de ser virtual debe tener memoria RAM como uno de verdad. A pesar de que nos diga que la memoria recomendada es 192 MB y con eso funciona, yo os animo a que pongáis más si la tenéis disponible. Yo he puesto 1024 MB (1 GB) pero podrías indicar 512 MB, 768 MB, lo que os de la gana siempre que no os comáis la memoria que tiene instalada vuestro ordenador.

Al igual que necesitamos memoria RAM, también necesitamos un disco duro, así que lo crearemos también virtualmente pulsando el botón “nuevo”.

De nuevo un asistente nos da la bienvenida

Y nos deja elegir si queremos un disco con un tamaño fijo asignado y ocupado o bien un disco que se vaya estirando a medida que lo vamos llenando. La primera opción es mejor en cuanto a rendimiento pero a costa de tener ocupado el espacio asignado. Yo prefiero la segunda, pues sólo se va ocupando a medida que lo vamos requiriendo.

El disco debe tener un tamaño definido – aunque no lo ocupe físicamente – y este dato es importante ya que después es difícil hacerlo crecer. Para mis pruebas 20 GB está bien, pero podéis darle más tamaño si queréis. Recordad que no vais a ocupar los 20 GB de espacio sino que se irán llenando paulatinamente. Deberéis indicar también dónde lo queréis guardar.

Una vez definido, nos confirma la creación del disco virtual en esta pantalla. Recordad que este archivo es el que lo contiene todo y que será lo que debáis comprimir en el caso de que deséeis hacer una copia de seguridad de vuestra máquina virtual.

Seguimos hacia adelante con el disco confirmado

Y una pantalla final nos dice que la máquina virtual va a ser creada inmediatamente.

Tenemos nuestra máquina virtual WinXP SP3 creada y en la parte derecha de la pantalla podéis ver los componentes de ese ordenador virtual, memoria, disco, disco duro, unidad de CD, … pero nos falta de configurar la tarjeta de sonido y los puertos USB, así que comenzamos haciendo doble clic sobre la sección de audio.

En donde lo habilitaremos, seleccionando los siguientes parámetros.

Y lo mismo con los puertos USB

Y os preguntaréis, pero cómo introduzco CDs en el lector de CD. Pues muy fácil, puedes introducirlos en el lector de CD de tu equipo, e incluso puedes usar imágenes de CD’s o DVD’s que hayas creado con otra herramienta. En mi caso me gusta tener imágenes creadas con el programa Alcohol 120%, que me permite además “montarlas” en una unidad de CD virtual. Además de ser más cómodo que andar con CD’s, evito que los originales se estropeen y encima es mucho más rápida la lectura desde el disco duro que desde la unidad óptica.

En mi caso he “montado” un CD de instalación de Windows XP con el Service Pack 3 integrado, si no lo queréis hacer con una imagen en disco, en este momento debiérais introducir el CD de instalación en vuestra unidad óptica.

Finalmente, haciendo doble-clic sobre la sección CD elegiréis la unidad óptica que se usará, podéis elegir la física o bien una virtual como hago yo, a vuestra elección. También es posible usar imágenes ISO directamente sin necesidad de montarlas con ningún programa tipo Alcohol 120% con lo hay aún más independencia.

Pues ya tenemos preparado el ordenador virtual y sólo queda encenderlo seleccionándolo en la lista de la izquierda y pulsando el botón de “Iniciar”.

Al igual que si lo hiciéramos con un PC normal, el equipo inicia desde el CD-ROM y comienza el proceso de instalación de Windows XP.

Es importante que sepáis que una vez que estáis ejecutando la máquina virtual, se habrán capturado el teclado y el ratón, de forma que para “salir” de la máquina virtual y pasar a la máquina “de verdad” tendréis que pulsar la tecla CTRL derecha. Más adelante veremos cómo podemos integrar ambos escritorios transparentemente, pero de momento recordad esto.

Pulsamos “Entrar” para instalar

Y F8 para aceptar el contrato de licencia.

Nos muestra el disco de 20GB, el cual está sin particionar, así que pulsaremos la tecla “C” para crear una partición.

Podéis hacer una partición más pequeña que el disco total por si queréis jugar con varias particiones, pero no lo voy a complicar más, así que dejaré que asigne el espacio total a una única partición.

Que se asigna a la unidad “C:” y queda un resto de 8MB que no podemos aprovechar.

Elegiremos el formato NTFS rápido, y veréis que lo hace como un rayo ya que es disco “virtual” y no físico.

El proceso de instalación de Windows XP comienza con la copia de archivos del CD al disco duro. Seguimos en modo texto antes de reiniciarse el equipo virtual y entrar a la instalación en modo gráfico.

La instalación comienza y nos pide las opciones de idioma. Dejamos las que nos ofrece por defecto.

Y seleccionamos nuestro nombre y organización. Podéis ser todo lo creativos que queráis aquí.

La versión que estoy utilizando es un CD de Licencia por Volumen y no requiere de activación, pero en este punto tendréis que usar la clave que tengáis de vuestra licencia de Windows XP.

Asignáis nombre al equipo, que es como se verá a través del entorno de red tanto desde otros PC como otros Mac. Aquí también podéis ser creativos, pero a mí me gusta que el nombre diga algo de la instalación que lleva el equipo.

Confirmáis fecha y hora y la zona horaria.

Y continúa la instalación de la red

Aunque vuestro ordenador no esté conectado en red, la máquina física o anfitrión y la máquina virtual o invitado estarán conectadas entre ellas en una red virtual, de forma que el sistema invitado pueda leer y/o copiar ficheros del sistema anfitrión, así que es por eso que se configura una red, que la dejaremos con la configuración típica

Y el grupo de trabajo también lo dejaremos así, aunque aquí también podéis ser creativos. Si tenéis más equipos en red con un grupo de trabajo definido, podéis usar el mismo.

Y por último queda rematar la instalación. Indica 28 minutos pero haciéndolo desde una imagen en disco tarda muchísimo menos.

Se ajusta la resolución de pantalla

Y se comprueba que la resolución va bien antes de iniciar el sistema

Todo ha ido estupendamente, así que Windows XP nos da la bienvenida.

Y aparece el asistente de configuración

Yo prefiero no activar las actualizaciones automáticas aún, ya que me gusta ir al sitio de Windows Update primero y hacer las actualizaciones manualmente. Si activo las automáticas no sé cuando decidirá Windows aplicarlas.

Se comprueba si estamos conectados a Internet

Y lo confirmamos

Podéis hacer lo que queráis, pero yo no me registraría en este momento, al fin y al cabo es una máquina “de pruebas” ¿no?

Y por último indicamos los nombres de los perfiles de usuario que queremos que se creen.

Amablemente nos da las gracias por usarlo

Y nos da la bienvenida a Windows XP

Que se nos presenta con la configuración estándar, con el fondo de escritorio típico y a 800×600 pixeles de resolución de pantalla.

El sistema operativo está instalado, pero tenemos que aplicarle las últimas actualizaciones disponibles, así que abrimos Internet Explorer y ejecutamos Windows Update. Nos recibe con una advertencia para instalar el componente que analizará nuestra instalación de Windows para determinar qué elementos nos faltan o podemos instalar opcionalmente.

Lo instalamos

Y llegamos a una pantalla de bienvenida, en donde elegiremos la instalación rápida

Pulsamos el botón de instalar y descargar ahora

Y comienza el proceso de descarga, que comienza instalando la herramienta que valida que tenemos el software original.

Y se completa la instalación de la herramienta de Windows Update

Tras lo cual pulsamos el botón de continuar para que nos haga el chequeo y determine cuáles son las actualizaciones que nos faltan.

En mi caso, al haber utilizado un CD con el service pack 3 integrado, tan sólo me quedan 25 actualizaciones recomendadas, que suponen una descarga de 40.6 MB y que incluyen también la versión 7 de Internet Explorer. Pulsamos el botón de instalar.

Y aceptamos el contrato de licencia

Y su segunda página

Comienza con la descarga de Internet Explorer 7

que se instala

Y solicita permiso para descargar las actualizaciones disponibles para el navegador, a lo que diremos que sí.

Unos minutos de espera

Y continúan el resto de descargas

Puede que alguna actualización no se haya instalado. No pasa nada, las actualizaciones automáticas lo harán después. El sistema está ya actualizado y se reinicia.

Hemos terminado con la instalación de Windows XP, pero vamos a mejorar la integración de los sistemas anfitrión e invitado instalando lo que se llaman las “VirtualBox Guest Additions”, que están disponibles en una imagen ISO que se ha grabado en la carpeta de instalación de VirtualBox, en nuestro sistema operativo anfitrión, por lo que vamos al menú de Dispositivos – recordad que hay que pulsar CTRL derecha para obtener el control del ratón fuera de la máquina virtual – y seleccionamos la opción de montar una imagen de CD

Seguramente estará instalado en C:\Archivos de programa\Sun\xVM VirtualBox así que seleccionaréis el archivo denominado VBoxGuestAdditions.iso

Una vez seleccionado, aparecerá en una lista, en la que deberemos seleccionarlo y volveremos a la máquina virtual. Mi consejo es que en este momento reiniciéis la máquina pues puede que no sea inmediato el visualizar el CD montado.

Una vez reiniciado el equipo, veréis que tenemos un CD introducido. Haced clic con el botón derecho del ratón sobre él y seleccionad la reproducción automática.

Aparecerá un asistente para la instalación

Rápidamente se instala, y del mismo modo que sucedía con la máquina física, ahora sucede en la máquina virtual, tenemos una advertencia con un driver que se instala y que no está firmado por Microsoft. Ningún problema y lo aceptamos. Este driver es el de la tarjeta gráfica, modificado para permitir una integración especial del escritorio.

Y lo mismo sucede con el driver del ratón.

La idea es que tras instalar estos dos drivers, el programa VirtualBox sepa si estáis en la máquina virtual o remota tan sólo por la posición del ratón, así que ya no hará falta más teclear CTRL derecha para saltar de una a otra. La transición entre sistemas es totalmente limpia y automática.

El nuevo driver de pantalla requiere que configuremos de nuevo la resolución de la misma.

Yo he seleccionado 1024×768 y he quitado “la pradera” de fondo de escritorio, dejándolo sin ningún gráfico y mostrando los iconos de Mi PC y Mis Documentos en el escritorio, así como colocando la papelera en la parte inferior derecha, manías de uno.

Abrimos Internet Explorer y rematamos la configuración eligiendo el proveedor de búsquedas deseado.

Y configuramos las carpetas compartidas del sistema anfitrión en el sistema invitado. Haciendo doble clic en el icono con forma de carpeta en la parte inferior derecha. Es muy sencillo, tan sólo hay que elegir la carpeta que queráis compartir y darle un nombre sin espacios en blanco. Podéis proteger la carpeta para que sólo tenga permisos de lectura y hacer esta compartición permanente para que no tengáis que definirla cada vez que iniciáis la máquina virtual.

Aceptamos la definición

Y navegando por el explorador de Windows veréis que podemos llegar a una red que nos muestra las carpetas compartidas definidas. Podéis abrirlas sin más o hacer clic con el botón derecho para asignar una unidad de red permanente.

Por último, recordaros que el archivo que hayáis definido para guardar la imagen virtual es el que tenéis que mantener a salvo. Una instalación de Windows XP SP3 como la descrita ocupa aproximadamente 1.5 GB de disco virtual, que comprimido se quedan en unos 600 MB. Podéis tener varias copias con varias versiones del sistema con más o menos componentes, esto ya es al gusto de cada uno.

Espero que lo encontréis útil, es un sistema fantástico para poder hacer los experimentos… con gaseosa, instalando Windows Vista, o Ubuntu, o un firewall, o un sistema antivirus, o bien cualquier programa que os haya llamado la atención pero que queréis poner “a prueba” antes de hacer que forme parte de vuestra instalación.

Escrito por debilbao

Lunes, 24 noviembre 2008 a 5:21 pm

Escrito en Pensamientos

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