Archivo para noviembre 2008
Instala Windows XP SP3 en una máquina virtual con VirtualBox
¿Máquinas virtuales? Eso no es para mí, pensaréis. Nada más lejos de la realidad, así que no os vayáis y leed con atención.
Seguramente muchas veces os habéis arrepentido de instalar algún programa en vuestro ordenador que ha provocado algún problema posterior, y otras veces simplemente ni siquiera lo habéis intentado ya que para hacerlo teníais que desinstalar otro que ya teníais en vuestro sistema.
En la informática también se viven modas y ahora estamos en la moda de la “virtualización”, los servidores tienen mucha potencia de proceso desaprovechada y se vende el concepto de ejecutar más de una máquina “virtual” en una única máquina “física”. Esto, que os puede parecer lejano, complejo e inalcanzable, es realmente cercano, sencillo y muy accesible, hasta el punto que la entrada de hoy habla de que lo montéis en muy poco tiempo y a coste cero.
Una máquina virtual no es nada más que un programa que es capaz de emular un ordenador completamente. Hasta hace no demasiado, el resultado no era muy bueno, pero con las velocidades de proceso actuales y lo afinado de los programas que se dedican a ello hoy es perfectamente posible tener funcionando un sistema operativo – al que llamaremos invitado – dentro de otro sistema operativo – al que llamaremos anfitrión – con unos tiempos de respuesta muy buenos.
A esta moda de la virtualización se han apuntado distintos fabricantes, siendo VMware la empresa líder en el sector profesional, con soluciones muy completas pero que a pesar de disponer de versiones para el entorno de usuario y “de consumo”, son un tanto complejas. Otro que no ha querido dejar de subirse a este tren es Microsoft, pero como suele hacer habitualmente llega tarde y con un producto un poco flojo, su Microsoft Virtual PC, y otra solución disponible y de la que os voy a hablar es VirtualBox xVM, el producto de Sun Microsystems, un programa sencillo, en español y multiplataforma (Windows, Mac OS X y Unix en todos los sabores) que podeis descargar en http://www.virtualbox.org/
Si seguís esta guía paso a paso, conseguiréis tener un PC virtual con Windows XP Service Pack 3 ya sea en vuestro PC con Windows XP o con Windows Vista, o con Ubuntu, o en vuestro Mac ejecutando Leopard, desde cualquiera de estas plataformas podréis iniciar una sesión en este PC virtual en la que podréis instalar todo lo que queráis para realizar pruebas fácilmente.
Una de las ventajas innegables de la máquina virtual es que se traduce en un único fichero, que podéis comprimir y tener vuestro PC al completo en un archivo de unos 600 MB de tamaño, que copiado en un CD o en un Pen Drive podréis llevar con vosotros a donde queráis. Si la instalación del producto no os ha gustado, apagáis la máquina virtual, descomprimís el fichero y ya tendríais el PC tal cual. Suena bien, ¿verdad?.
Así que comencemos instalando el producto, que habremos descargado de http://www.virtualbox.org/wiki/Downloads

La instalación no ofrece demasiadas opciones, tan sólo nos da la opción de decidir si queremos instalar el soporte de red o el soporte de puertos USB, a lo que diremos que sí.

El proceso de instalación comienza

Y como lo estamos haciendo desde un PC con Windows – lo he escogido para el tutorial porque es lo que usa la mayoría – ve interrumpido por una alerta que nos indica que la instalación del driver de red no ha superado la prueba del logotipo de Windows XP, pero no hay ningún problema así que autorizamos su instalación.

Lo mismo ocurre con el driver de soporte de los puertos USB, así que también lo autorizamos.

En unos pocos minutos todo estará instalado y tendremos disponible un programa nuevo en el menú de Inicio denominado VirtualBox.

Lo ejecutamos y nos aparece la pantalla principal del programa, con una zona a la izquierda en donde irán apareciendo las diferentes máquinas virtuales que vayamos definiendo. Como no tenemos ninguna máquina virtual creada, sólo nos aparece disponible el botón “Nueva”

El asistente es muy fácil de utilizar y nos da la bienvenida. Pulsamos “next”. Es un poco raro que no esté del todo traducido, pero no es mayor problema.

El primer paso es definir qué tipo de sistema operativo vamos a instalar en la máquina virtual. Como podéis ver hay muchas opciones, así que elegiremos Windows XP. Aquí también asignáis el nombre que le vais a dar a la máquina virtual, yo le he llamado WinXP SP3 pero le podéis llamar como os venga en gana.

Estamos definiendo un ordenador virtual, pero a pesar de ser virtual debe tener memoria RAM como uno de verdad. A pesar de que nos diga que la memoria recomendada es 192 MB y con eso funciona, yo os animo a que pongáis más si la tenéis disponible. Yo he puesto 1024 MB (1 GB) pero podrías indicar 512 MB, 768 MB, lo que os de la gana siempre que no os comáis la memoria que tiene instalada vuestro ordenador.

Al igual que necesitamos memoria RAM, también necesitamos un disco duro, así que lo crearemos también virtualmente pulsando el botón “nuevo”.

De nuevo un asistente nos da la bienvenida

Y nos deja elegir si queremos un disco con un tamaño fijo asignado y ocupado o bien un disco que se vaya estirando a medida que lo vamos llenando. La primera opción es mejor en cuanto a rendimiento pero a costa de tener ocupado el espacio asignado. Yo prefiero la segunda, pues sólo se va ocupando a medida que lo vamos requiriendo.

El disco debe tener un tamaño definido – aunque no lo ocupe físicamente – y este dato es importante ya que después es difícil hacerlo crecer. Para mis pruebas 20 GB está bien, pero podéis darle más tamaño si queréis. Recordad que no vais a ocupar los 20 GB de espacio sino que se irán llenando paulatinamente. Deberéis indicar también dónde lo queréis guardar.

Una vez definido, nos confirma la creación del disco virtual en esta pantalla. Recordad que este archivo es el que lo contiene todo y que será lo que debáis comprimir en el caso de que deséeis hacer una copia de seguridad de vuestra máquina virtual.

Seguimos hacia adelante con el disco confirmado

Y una pantalla final nos dice que la máquina virtual va a ser creada inmediatamente.

Tenemos nuestra máquina virtual WinXP SP3 creada y en la parte derecha de la pantalla podéis ver los componentes de ese ordenador virtual, memoria, disco, disco duro, unidad de CD, … pero nos falta de configurar la tarjeta de sonido y los puertos USB, así que comenzamos haciendo doble clic sobre la sección de audio.

En donde lo habilitaremos, seleccionando los siguientes parámetros.

Y lo mismo con los puertos USB

Y os preguntaréis, pero cómo introduzco CDs en el lector de CD. Pues muy fácil, puedes introducirlos en el lector de CD de tu equipo, e incluso puedes usar imágenes de CD’s o DVD’s que hayas creado con otra herramienta. En mi caso me gusta tener imágenes creadas con el programa Alcohol 120%, que me permite además “montarlas” en una unidad de CD virtual. Además de ser más cómodo que andar con CD’s, evito que los originales se estropeen y encima es mucho más rápida la lectura desde el disco duro que desde la unidad óptica.
En mi caso he “montado” un CD de instalación de Windows XP con el Service Pack 3 integrado, si no lo queréis hacer con una imagen en disco, en este momento debiérais introducir el CD de instalación en vuestra unidad óptica.

Finalmente, haciendo doble-clic sobre la sección CD elegiréis la unidad óptica que se usará, podéis elegir la física o bien una virtual como hago yo, a vuestra elección. También es posible usar imágenes ISO directamente sin necesidad de montarlas con ningún programa tipo Alcohol 120% con lo hay aún más independencia.

Pues ya tenemos preparado el ordenador virtual y sólo queda encenderlo seleccionándolo en la lista de la izquierda y pulsando el botón de “Iniciar”.

Al igual que si lo hiciéramos con un PC normal, el equipo inicia desde el CD-ROM y comienza el proceso de instalación de Windows XP.
Es importante que sepáis que una vez que estáis ejecutando la máquina virtual, se habrán capturado el teclado y el ratón, de forma que para “salir” de la máquina virtual y pasar a la máquina “de verdad” tendréis que pulsar la tecla CTRL derecha. Más adelante veremos cómo podemos integrar ambos escritorios transparentemente, pero de momento recordad esto.

Pulsamos “Entrar” para instalar

Y F8 para aceptar el contrato de licencia.

Nos muestra el disco de 20GB, el cual está sin particionar, así que pulsaremos la tecla “C” para crear una partición.

Podéis hacer una partición más pequeña que el disco total por si queréis jugar con varias particiones, pero no lo voy a complicar más, así que dejaré que asigne el espacio total a una única partición.

Que se asigna a la unidad “C:” y queda un resto de 8MB que no podemos aprovechar.

Elegiremos el formato NTFS rápido, y veréis que lo hace como un rayo ya que es disco “virtual” y no físico.

El proceso de instalación de Windows XP comienza con la copia de archivos del CD al disco duro. Seguimos en modo texto antes de reiniciarse el equipo virtual y entrar a la instalación en modo gráfico.

La instalación comienza y nos pide las opciones de idioma. Dejamos las que nos ofrece por defecto.

Y seleccionamos nuestro nombre y organización. Podéis ser todo lo creativos que queráis aquí.

La versión que estoy utilizando es un CD de Licencia por Volumen y no requiere de activación, pero en este punto tendréis que usar la clave que tengáis de vuestra licencia de Windows XP.

Asignáis nombre al equipo, que es como se verá a través del entorno de red tanto desde otros PC como otros Mac. Aquí también podéis ser creativos, pero a mí me gusta que el nombre diga algo de la instalación que lleva el equipo.

Confirmáis fecha y hora y la zona horaria.

Y continúa la instalación de la red

Aunque vuestro ordenador no esté conectado en red, la máquina física o anfitrión y la máquina virtual o invitado estarán conectadas entre ellas en una red virtual, de forma que el sistema invitado pueda leer y/o copiar ficheros del sistema anfitrión, así que es por eso que se configura una red, que la dejaremos con la configuración típica

Y el grupo de trabajo también lo dejaremos así, aunque aquí también podéis ser creativos. Si tenéis más equipos en red con un grupo de trabajo definido, podéis usar el mismo.

Y por último queda rematar la instalación. Indica 28 minutos pero haciéndolo desde una imagen en disco tarda muchísimo menos.

Se ajusta la resolución de pantalla

Y se comprueba que la resolución va bien antes de iniciar el sistema

Todo ha ido estupendamente, así que Windows XP nos da la bienvenida.

Y aparece el asistente de configuración

Yo prefiero no activar las actualizaciones automáticas aún, ya que me gusta ir al sitio de Windows Update primero y hacer las actualizaciones manualmente. Si activo las automáticas no sé cuando decidirá Windows aplicarlas.

Se comprueba si estamos conectados a Internet

Y lo confirmamos

Podéis hacer lo que queráis, pero yo no me registraría en este momento, al fin y al cabo es una máquina “de pruebas” ¿no?

Y por último indicamos los nombres de los perfiles de usuario que queremos que se creen.

Amablemente nos da las gracias por usarlo

Y nos da la bienvenida a Windows XP

Que se nos presenta con la configuración estándar, con el fondo de escritorio típico y a 800×600 pixeles de resolución de pantalla.

El sistema operativo está instalado, pero tenemos que aplicarle las últimas actualizaciones disponibles, así que abrimos Internet Explorer y ejecutamos Windows Update. Nos recibe con una advertencia para instalar el componente que analizará nuestra instalación de Windows para determinar qué elementos nos faltan o podemos instalar opcionalmente.

Lo instalamos

Y llegamos a una pantalla de bienvenida, en donde elegiremos la instalación rápida

Pulsamos el botón de instalar y descargar ahora

Y comienza el proceso de descarga, que comienza instalando la herramienta que valida que tenemos el software original.

Y se completa la instalación de la herramienta de Windows Update

Tras lo cual pulsamos el botón de continuar para que nos haga el chequeo y determine cuáles son las actualizaciones que nos faltan.

En mi caso, al haber utilizado un CD con el service pack 3 integrado, tan sólo me quedan 25 actualizaciones recomendadas, que suponen una descarga de 40.6 MB y que incluyen también la versión 7 de Internet Explorer. Pulsamos el botón de instalar.

Y aceptamos el contrato de licencia

Y su segunda página

Comienza con la descarga de Internet Explorer 7

que se instala

Y solicita permiso para descargar las actualizaciones disponibles para el navegador, a lo que diremos que sí.

Unos minutos de espera

Y continúan el resto de descargas

Puede que alguna actualización no se haya instalado. No pasa nada, las actualizaciones automáticas lo harán después. El sistema está ya actualizado y se reinicia.

Hemos terminado con la instalación de Windows XP, pero vamos a mejorar la integración de los sistemas anfitrión e invitado instalando lo que se llaman las “VirtualBox Guest Additions”, que están disponibles en una imagen ISO que se ha grabado en la carpeta de instalación de VirtualBox, en nuestro sistema operativo anfitrión, por lo que vamos al menú de Dispositivos – recordad que hay que pulsar CTRL derecha para obtener el control del ratón fuera de la máquina virtual – y seleccionamos la opción de montar una imagen de CD

Seguramente estará instalado en C:\Archivos de programa\Sun\xVM VirtualBox así que seleccionaréis el archivo denominado VBoxGuestAdditions.iso

Una vez seleccionado, aparecerá en una lista, en la que deberemos seleccionarlo y volveremos a la máquina virtual. Mi consejo es que en este momento reiniciéis la máquina pues puede que no sea inmediato el visualizar el CD montado.

Una vez reiniciado el equipo, veréis que tenemos un CD introducido. Haced clic con el botón derecho del ratón sobre él y seleccionad la reproducción automática.

Aparecerá un asistente para la instalación

Rápidamente se instala, y del mismo modo que sucedía con la máquina física, ahora sucede en la máquina virtual, tenemos una advertencia con un driver que se instala y que no está firmado por Microsoft. Ningún problema y lo aceptamos. Este driver es el de la tarjeta gráfica, modificado para permitir una integración especial del escritorio.

Y lo mismo sucede con el driver del ratón.

La idea es que tras instalar estos dos drivers, el programa VirtualBox sepa si estáis en la máquina virtual o remota tan sólo por la posición del ratón, así que ya no hará falta más teclear CTRL derecha para saltar de una a otra. La transición entre sistemas es totalmente limpia y automática.

El nuevo driver de pantalla requiere que configuremos de nuevo la resolución de la misma.

Yo he seleccionado 1024×768 y he quitado “la pradera” de fondo de escritorio, dejándolo sin ningún gráfico y mostrando los iconos de Mi PC y Mis Documentos en el escritorio, así como colocando la papelera en la parte inferior derecha, manías de uno.

Abrimos Internet Explorer y rematamos la configuración eligiendo el proveedor de búsquedas deseado.

Y configuramos las carpetas compartidas del sistema anfitrión en el sistema invitado. Haciendo doble clic en el icono con forma de carpeta en la parte inferior derecha. Es muy sencillo, tan sólo hay que elegir la carpeta que queráis compartir y darle un nombre sin espacios en blanco. Podéis proteger la carpeta para que sólo tenga permisos de lectura y hacer esta compartición permanente para que no tengáis que definirla cada vez que iniciáis la máquina virtual.

Aceptamos la definición

Y navegando por el explorador de Windows veréis que podemos llegar a una red que nos muestra las carpetas compartidas definidas. Podéis abrirlas sin más o hacer clic con el botón derecho para asignar una unidad de red permanente.

Por último, recordaros que el archivo que hayáis definido para guardar la imagen virtual es el que tenéis que mantener a salvo. Una instalación de Windows XP SP3 como la descrita ocupa aproximadamente 1.5 GB de disco virtual, que comprimido se quedan en unos 600 MB. Podéis tener varias copias con varias versiones del sistema con más o menos componentes, esto ya es al gusto de cada uno.

Espero que lo encontréis útil, es un sistema fantástico para poder hacer los experimentos… con gaseosa, instalando Windows Vista, o Ubuntu, o un firewall, o un sistema antivirus, o bien cualquier programa que os haya llamado la atención pero que queréis poner “a prueba” antes de hacer que forme parte de vuestra instalación.
NOD32 + McAfee Desktop Firewall: seguridad y rendimiento
Quizá alguien pueda pensar que se puede trabajar en un PC con Windows sin antivirus y sin firewall, tan sólo aplicando un poco de sentido común y sabiendo lo que haces. Hace unos años quizá fuera así, pero desde luego que hoy conviene estar medianamente protegido para poder utilizar nuestros equipos, cada vez más conectados a la red Internet desde la que pueden sufrir muchos tipos de ataques distintos.
Mi solución mínima preventiva está compuesta por dos productos con los que llevo trabajando muchos años, NOD32 como solución antivirus y McAfee Desktop Firewall como solución de firewall sencilla, y es que la sencillez y sobre todo el no afectar al rendimiento global del sistema es lo que me hace elegir a estos dos programas frente a otras muchas soluciones que he probado, pero que me resultan excesivamente intrusivas y pesadas.
De hecho las versiones que utilizo no son las últimas de ninguno de los dos productos. De NOD32 me he quedado con la versión 2.70.31 y de McAfee Desktop Firewall con la versión 8.0.493, ambos en perfecto español y como os digo muy ligeros en consumo de recursos.

He utilizado Sun xVM VirtualBox para configurar una máquina virtual con Windows XP SP3 para mostraros paso a paso una instalación de ambos productos, tal y como los instalo en mis máquinas, compartiendo con vosotros mis preferencias en cuanto a las diferentes opciones de instalación.
Nunca instalo nada asumiendo las opciones predeterminadas de los programas, ya que muchas veces se esconden ajustes que afectan a la privacidad y además se aprende mucho leyendo las distintas pantallas del instalador.
Comenzaremos instalando el firewall, un complemento obligado para controlar qué programas quieren acceder a Internet. Una vez lo instaléis y os acostumbréis a usarlo, os daréis cuenta de que hay infinidad de elementos de vuestros sistemas que tratan acceder a Internet sin vuestro permiso y eso lo controlaréis de un modo muy sencillo, simplemente con una notificación solicitando vuestro permiso, que no volverá a aparecer nunca más tras contestarlo. Quizá al principio parezca un poco coñazo, pero os aseguro que tardaréis muy poco en dejarlo a vuestro gusto y que parezca que no está instalado.
La versión 8 de McAfee Desktop Firewall es una solución para empresa, no es una solución “de consumo” y está muy optimizada para no consumir recursos, algo que agradeceréis inmediatamente si os gusta como a mí mantener un rendimiento estable de la máquina.
Se trata de un cortafuegos a nivel de aplicación, lo cual es mucho más sencillo de entender por el usuario final. No es necesario tener conocimientos de redes ni hablar de la DMZ, ni de si tiene capacidades Stealth o cualquiera de los términos que se usan como argumentos de venta y que asustan más que ayudan a decidirse por él. Pero comencemos la instalación:
Instalación del firewall McAfee Desktop Firewall
La instalación no puede ser más sencilla. Abrimos el instalador, un sencillo Setup.exe que pesa tan sólo 6,74 MB y que nos saluda con la típica pantalla de bienvenida.

No hay opciones de instalación, salvo elegir dónde queremos instalarlo, así que tras unos instantes, el sistema nos solicita reiniciar el equipo, pues se instala como un servicio y debe iniciarse al arrancar el sistema, pues toma el control de la red como una especia de “supervisor”. Le diremos que adelante.

Una vez iniciado el sistema, ya nos encontraremos con el primer mensaje de notificación. Esta es la interfaz con la que trabajaremos habitualmente. El sistema nos pregunta si queremos autorizar el acceso a la red a un proceso con una pantalla que tiene dos pestañas.
En la primera pestaña nos notifica la aplicación que quiere acceder, permitiéndonos permitir o denegar el acceso.

Mientras que en la segunda pestaña tenemos el detalle del puerto que trata de utilizar y las direcciones de destino que se utilizan. En este caso es el servicio de red que trata de usar el puerto UDP 1900 para “anunciarse” a la red local. Es la primera que nos encontramos y es un poco complicada de explicar sin entrar en detalles, así que vamos a decir de momento que “permitimos” el acceso.

En la parte inferior de esta segunda pestaña tenemos dos opciones interesantes. Una es dar acceso tan sólo durante esta ejecución del programa, haciendo que el firewall elimine la regla definida tras finalizar el mismo y la otra puede ser interesante para aplicaciones de las que nos fiemos mucho, pudiéndoles permitir el acceso a todo tipo de puertos y protocolos.

Si intentamos abrir el navegador Internet Explorer, será interceptado por el firewall y deberemos darle acceso si queremos que pueda acceder a Internet.

En la bandeja del sistema veréis que se ha instalado un icono con un pequeño escudo con llamas, si pulsáis sobre él con el botón derecho del ratón, tendréis acceso al menú de la aplicación. Lo más interesante es el acceso a mantener la directiva del cortafuegos, una lista en donde se van almacenando las diferentes reglas con los distintos permisos que habéis ido concediendo.

Desde esta lista podéis eliminarlas o modificarlas para darles más alcance o simplemente cambiar el permitir por denegar el acceso.

Como véis, no puede ser más sencillo y tras un rato de usar el sistema lo habréis pulido y dejado a vuestro gusto. A pesar de que no tiene la potencia de otros cortafuegos y que alguno pueda pensar que es de juguete, yo lo veo tremendamente funcional, sencillo y efectivo. Y la sencillez a la hora de manejar algo que por definición es complicado, es una ventaja muy importante.
Instalación del antivirus NOD32
Una vez instalado el firewall o cortafuegos, vayamos ahora a por el antivirus, que como os decía es el NOD32 en su versión 2.70.31, también con un sencillo instalador que pesa tan sólo 11,5 MB, muy lejos de lo pesadas de las suites de seguridad.
Lo primero es proceder a ejecutar el instalador, que nos recibe con una pequeña pantalla de descompresión.

Tras una advertencia sobre el uso en modo de demostración, nos da la opción de elegir el modo de usuario para la instalación. Elegimos el experto pues queremos saber todas las opciones que nos ofrece el programa y no nos conformamos con que él tome las decisiones por nosotros. Queremos saber.

La primera opción nos permite que el producto actualice de forma automática la base de datos de firmas con las definiciones de los diferentes virus. Esto es muy importante ya que es el método para estar al día de lo que hacen “los villanos” de Internet. Lo dejaremos activado.

No queremos un modo silencioso. Si hay un problema, queremos saberlo.

Se puede disminuir un poco más los recursos consumidos si desactivamos el modo gráfico, aunque es muy poco lo necesario y queda realmente feo si no lo dejamos activo. La ventana de publicidad de NOD32 al arrancar el sistema sí que me gusta que desaparezca, ya sé que lo tengo instalado.

Si no estamos en el ordenador y se produce un suceso, podríamos enviarnos una alerta, aunque yo no lo activo, me parece un poco “paranoico”.

Lo de colaborar con la causa informando a NOD32 de la morralla que nos encontremos lo dejo a vuestra elección. A mí no me gusta enviar informes de nada de lo que sucede en mi sistema. No me fío por sistema y cuento con que la avaricia por poseer determinada información hará que se envíe más información de la necesaria.

¿Qué son las aplicaciones indeseables? No lo explica muy bien, así que como tengo una solución de firewall instalada y cuento con mi sentido común, lo dejo desactivado, aunque podriais activarlo sin problemas.

El módulo AMON es el responsable de analizar cada fichero que leemos y grabamos, es el control en tiempo real de los accesos al sistema de archivos. Lógicamente debe estar activado.

No me gusta que los productos se integren con el escritorio. Acabas tardando una eternidad en obtener el menú con el botón derecho sobre un archivo y rara vez se utilizan. En mi caso, opto por desactivarlo.

Los documentos de Office tienen protección específica para los virus de tipo macro, etc. Lo dejamos activo.

Al igual que el tráfico de Internet, también sujeto a inspección. Ya tenemos dos policías: el firewall y el antivirus. Menos mal que son ligeros en el consumo de recursos pues si no, notaríamos que el exceso de fuerzas de seguridad afecta a la experiencia del usuario.

El tráfico de Internet tiene submódulos específicos. El POP3 es para la inspección del correo entrante mediante este protocolo – el más habitual – y permite firmar los emails con publicidad de NOD32. Yo sólo dejo que me firme los mensajes en caso de que haya encontrado un problema.

El otro submódulo inspecciona el tráfico HTTP, que es el que normalmante usamos para navegar. También activo.

Y por último el módulo EMON, específico para Outlook de Microsoft Office, también activado.

Ya lo hemos personalizado y finaliza la instalación, tras lo que deberemos reiniciar el sistema.

Y una vez realizado, deberemos abrir el programa haciendo clic sobre el icono en la bandeja del sistema
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Y en la opción del módulo de actualización, solicitar la actualización manual de la base de datos de firmas de virus. El programa se actualiza solo, pero siguiendo una planificación horaria, así que si queremos que se actualice ahora, debemos indicarlo a mano.

Veréis que el firewall de McAfee pide permiso para dejarle pasar: ¡funciona!

Y tras autorizarlo, veremos cómo el programa se descarga las firmas desde los servidores de ESET en Internet.

Lo dicho, más fácil es imposible, y como os decía, el consumo de recursos es muy bajo, como podéis comprobar con esta captura del monitor de actividad del sistema. Tened en cuenta que se está ejecutando en una máquina virtual, así que no hagáis caso del consumo de procesador ¿eh?

Si usáis estos dos pequeños programas acompañados de una dosis de sentido común a la hora de navegar por Internet, reduciréis al máximo las posibilidades de coger un “e-resfriado”, cada vez más habitual.
Que lo disfrutéis.
HULU: TV americana gratis en Europa
Siempre me han resultado muy atractivos los sitios online que distribuyen contenidos. Hasta hace bien poco no era posible una experiencia similar a la de la televisión ya que no teníamos acceso a una banda ancha de velocidad razonable, pero hoy las cosas han cambiado y cualquiera – con permiso de quien tenga problemas – dispone de 6 Mbps en su casa, normalmente desaprovechados si no es por las descargas P2P.
De entre la multitud de lugares disponibles en Internet para acceder a estos contenidos podríamos destacar varios, y me gustaría escribir otra entrada en la que pudiéramos hablar de ellos a modo de directorio, pero hoy me voy a centrar en uno que me parece de lo mejor del panorama, pero que está limitado a usuarios que acceden a Internet en los Estados Unidos.
¿He dicho limitado? … no para nosotros.
HULU es un portal gratuito al que podéis acceder en http://www.hulu.com/ y en donde están disponibles los últimos capítulos de las series de las principales cadenas americanas, organizadas por temáticas, y con una calidad bastante decente. También hay películas, shows, documentales, noticias, etc. Todo con una interfaz muy agradable y con muy buena velocidad de respuesta. Además, aunque es un sitio web en el que te puedes registrar, no es necesario realizarlo para poder visualizar el material on-line, todo un detalle.
Este es el aspecto del portal un día como hoy, tras la victoria de Barack Obama que incluyo a modo de homenaje. Podéis hacer clic sobre las imágenes para verlas mejor, son capturas de pantalla con bastante mejor resolución que lo que se ve y os permite visualizar las características del portal tranquilamente.
Una vez seleccionado el contenido deseado – en este caso el último capítulo de Heroes – se muestra la magnífica interfaz, simple y efectiva, así como una secuencia de carga avisándonos de que comienza la descarga del material solicitado.
Pero pronto llega la decepción, en forma de aviso indicándonos que no es posible ver el contenido si estamos accediendo desde fuera de los Estados Unidos, algo que viene explicado en sus políticas y que aunque no lo dicen claramente, tiene que mucho que ver con el copyright.
Pero no nos rendimos. Queremos poder acceder a estos contenidos tan apetecibles, así que lo único que nos queda es tratar de identificarnos ante HULU como si fuésemos usuarios que acceden desde USA.
Si nuestra empresa fuese americana y tuviera montado un servicio de red privada virtual, probablemente tendríamos lo que necesitamos ya que al conectarnos con sus redes, el acceso a Internet mediante la VPN sería considerado como americano. Lo mismo sucedería con un servicio de proxy ubicado en USA, pero no los hay gratuitos y si se encuentran se saturan pronto y cierran, así que … ¿cómo lo haremos?
Pues siguiendo el primer enfoque. Hay una sitio web llamado Anchor Free que nos permite establecer una conexión VPN entre nuestro equipo y sus instalaciones ubicadas en USA. Esta conexión funcionará además como un proxy de navegación, por lo que indirectamente estamos consiguiendo navegar de una forma más anónima.
El producto es gratuito y se llama Hotspot Shield y lo podéis descargar aquí.
Afortunadamante, también existe versión para Mac OS X
Una vez descargado sólo hay que instalarlo y ejecutarlo, teniendo cuidado en la versión de Windows de no seleccionar la barra de herramientas que le acompaña.
Una vez iniciado, aparece un pequeño progama en la barra del sistema de Windows y en el menú en el caso de Mac OS X, y se nos abre nuestro navegador predeterminado con una URL que apunta al puerto 895 de la IP 127.0.0.1. Tranquilos, que esa IP es la de nuestro propio equipo y no hay peligro. Si todo va bien, aparecerá que estamos conectados:
A partir de ese momento toda navegación que realicemos se hará a través de los servidores de Anchor Free y si queremos interrumpir el servicio es tan sencillo como cerrar el programa. Por lo demás es muy poco intrusivo, ya que lo único que pide a cambio de navegar a través de sus servidores es la adición de una zona en la parte superior de tu navegador con publicidad, algo muy fácilmente bloqueable con AdBlock Plus si utilizas Firefox como navegador.
Aquí podéis ver la zona que os digo y cómo con AdBlock Plus queda limpia de anuncios. Además, como luego podremos utilizar el modo pantalla completa ni siquiera veremos esta zona a la hora de visionar el vídeo en cuestión.
Así que vamos a por el último episodio de Heroes, emitido el 27 de octubre por la NBC. Estamos a 5 de noviembre y ya lo podemos ver tranquilamente en nuestra casa. No está mal ¿verdad? Este es el aspecto que presenta la sección de HULU dedicada a Heroes.
Así que elegimos el episodio 7 de la 3ª temporada, y ahora en lugar del mensaje de prohibición, HULU nos saluda indicándonos que habrá algunos anuncios del patrocinador, ¡funciona!. Lo de los anuncios entiendo que os parecerá algo normal ya que esto se tiene que financiar de alguna manera ¿no?.
¡Comienza el espectáculo!
La interfaz como os decía es genial, y permite incluso “apagar las luces” con un botón que indica “Lower Lights” y que oscurece la zona de la pantalla que no contiene el vídeo. Muy bueno.
Incluso podemos pasar a modo “Pantalla Completa” con el botón “Full Screen”
Podéis acceder a la información detallada del episodio pulsando el botón “Details”
E incluso podéis seleccionar en determinados contenidos una opción de más resolución con la opción “Hi-Res”.
A mí me ha sorprendido sobre todo lo fluido de la navegación, normalmente estos servicios que hacen de proxy están muy ocupados y lo estuve probando ayer mientras el mundo esperaba los resultados de las elecciones americanas y funcionaba de maravilla. En casa tengo ADSL de 10 Mbps de Telefónica, así que estaría bien que comentárais vuestra experiencia con vuestras conexiones, para ver dónde puede estar el límite de lo aceptable.
Por último, añadir que también hay una sección denominada “HD Gallery” en done lo que se emiten son vídeos en streaming a 1280×720 pixeles de resolución, la misma que Apple comercializa como HD y que según los estándares sería HD Ready, no Full HD. Sabréis que estáis en un vídeo HD por que aparece en la misma imagen:
Evidentemente hay una limitación en el idioma y es necesario saber inglés, pero como muchos sois aficionados al cine en versión original, seguro que incluso os gustará más.
¿Para cuándo en España iniciativas similares? ¿Alquiler de películas en el Apple TV? ¿Contenidos en español?
Esto lo dejamos para otra entrada. Os dejo con esta esparando que la disfrutéis tanto como yo.














