Archivo para agosto 4th, 2008
La música en digital: organízate y disfrútala
Es un hecho que la irrupción de lo digital en el mundo de la música ha sido una auténtica revolución, cambiando la forma en la que obtenemos nuestros discos preferidos; ahora es mucho más fácil escuchar antes de comprar, y eso hace que uno adquiera lo que realmente le gusta, cosa que antes con los medios físicos era mucho más complicado.
Puede que en pocos años los que hoy son pequeños ni se acuerden del CD, probablemente desaparezca sustituido por un modelo de negocio al que las grandes empresas musicales se resisten pero que es sólo cuestión de tiempo que se imponga. Que el futuro es digital es claro y que estaremos siempre conectados también, sólo hay que fijarse en las tendencias de los dispositivos, cada día más ligados a Internet y con la irrupción de las conexiones 3G, más independientes de la ubicación.
Pero antes de que ese futuro llegue, antes de que compremos nuestra música on-line, la almacenemos on-line y la escuchemos on-line, todos tenemos nuestras colecciones de CD’s y los que peinamos algunas canas y disfrutábamos de las portadas de los LP como si fuesen un tesoro, necesitamos convertir toda esa música a formato digital, necesitamos espacio en disco para guardarla, necesitamos etiquetarla para poder hacerla accesible y necesitamos un buen reproductor para disfrutarla. De esto va la entrada de hoy.
Porque abordar esto sin método… no sirve de nada. Así que hoy os contaré mi receta particular para conseguir disfrutar de la música a través de vuestros dispositivos digitales, buscando independencia de los fabricantes de software y de hardware, que sólo tratan de llevarnos a su redil con sus programas y sus sistemas para que luego sea difícil escapar de ello.
Así que antes de comenzar con cómo organizar, es necesario pensar en dónde vamos a escuchar nuestra música. Quizá tengas un reproductor de música portátil, y si hacemos caso de las estadísticas es probable que este sea un iPod, pero no quiero que penséis en este artículo sólo como una receta para escuchar música fuera de casa, quiero que lo veáis como un método para almacenar la música con calidad y que os permita reproducirla en la mayor cantidad de dispositivos posibles.
El universo de dispositivos es muy amplio y puede ser desde vuestro ordenador personal de sobremesa, portátil o ultraportátil, con Windows o con Mac OS X, un teléfono móvil, un reproductor de CD en vuestro coche o en vuestra casa, en un equipo pequeño o en un equipo Hi-Fi, en un reproductor de DVD o en un mediacenter conectado al plasma … y cómo no, en vuestro reproductor de música portátil preferido.
Así que debemos buscar un formato que sea lo más compatible posible con todos estos dispositivos. Y no penséis sólo en lo que usáis, si os engancháis a lo digital con el tiempo tendréis formas distintas de escuchar vuestra música preferida dependiendo de dónde estéis. No es lo mismo disfrutarla en el salón de vuestra casa que en un avión, en el coche o en la playa, cada situación tiene su “gadget” adecuado.
¿Y qué formato está presente en todos estos tipos de dispositivos? La respuesta es sencilla: el formato MP3.
No será el formato con mejor calidad posible ni el que mejor tasa de compresión ofrece, pero es el que mantiene un equilibrio en todas las áreas y ofrece la mayor compatibilidad. Y creado mediante las herramientas y método adecuados, diría que ofrece una calidad sobresaliente, indistinguible del disco original, aunque esto habrá muchos que lo pongan en duda.
Y para que sirva de referencia, os contaré cuales son los medios que utilizo habitualmente para disfrutar de la música. ¿Os he dicho que me encanta la música?
Por temas de trabajo, donde más tiempo escucho música es en el coche, y al reproductor de CD del vehículo tengo conectado un iPod Mini, a través de su salida de línea con el adaptador iPlug de la empresa italiana Paser que me ofrece una calidad estupenda emulando un cargador de CD, con control desde el volante de listas de reproducción, artistas y géneros musicales.
Si estoy de viaje, nunca me dejo mi iPod Touch de 16 GB junto con unos auriculares Sennheiser CX500 y unos altavoces externos de Logitech mm50. El conjunto no abulta nada y en el avión puedo ver una película o escuchar mi música preferida con unos auriculares que aíslan perfectamente del ruido del avión – son tan cómodos que a veces me los pongo sólo de tapones – cuando llego al hotel enciendo los altavoces portátiles y conecto el iPod, que mientras se recarga me hace disfrutar de alguna lista de reproducción relajante, normalmente con temas muy tranquilos de Jazz.
Cuando regreso a casa enciendo el Apple TV, que tiene conectada su sección de vídeo a través de HDMI a un plasma Panasonic TH-42PX70 (ahora sustiuída por el modelo TH-42PX80 – , su sección de audio por la salida óptica digital a un amplificador multicanal Onkyo TX-SR605 y mediante su conexión Wi-Fi a un router inalámbrico por el que llega a mi ordenador personal principal, en el que dispongo de una biblioteca musical que a través de iTunes se visualiza en la pantalla del plasma un menú para navegar por toda mi CDTeka escucharlo a través de los altavoces del equipo musical. El control puedo realizarlo con el mando a distancia incluído en el Apple TV, un mando a distancia universal Logithech Harmony 555 o con la aplicación Remote disponible en la AppStore de Apple y que permite usar el iPod Touch como un fantástico mando a distancia que te permite tener hasta apagada la pantalla, pues en el iPod tienes toda la pantalla que necesitas.
Y si quiero disfrutar de la música en la intimidad, utilizo una tarjeta de sonido Edirol UA-1EX de Roland que se conecta por USB al ordenador; al ser externa elimina cualquier ruido eléctrico del interior del ordenador. La tarjeta recibe como entrada la salida digital (ASIO) pura del reproductor foobar2000, que es capaz de extraer lo mejor de cada archivo MP3. Esta entrada es convertida en señal analógica por la tarjeta UA1-EX que está conectada a un amplificador de auriculares Musical Fidelity XCAN-V3 al que tengo conectados unos auriculares Sennheiser HD-650. ¿El resultado? Simplemente magnífico.
Los fines de semana y ahora en verano traslado mi vivienda de Bilbao a Plentzia y allí si bajo a la playa necesito algo más todoterreno, así que el iPod Touch lo sustituyo por un iRiver T50 de 1 GB. Ofrece 52 horas de autonomía con una sola pila AA e incluye recepción de FM y 1 GB de capacidad, más que suficiente para pasar el rato mientras leo la prensa o simplemente disfruto del sol.
En mi casa de Plentzia es donde más tiempo tengo para realizar escuchas y allí dispongo de un equipo de audio basado en un amplificador NAD C320BEE, un reproductor NAD T562 y unas cajas EPOS ELS-3, un conjunto que me permite disfrutar de mis CD, pero al que también conecto mi iPod mediante un PocketDock de SendStation, que me ofrece una alternativa portátil para obtener una salida de línea que puedo conectar a cualquier amplificación con un cable mini-jack estéreo de 3.5mm y dos conectores RCA, aunque ahora he colocado un cable de audio A/V de Apple, que integra cargador de corriente, salida de audio y también salida de vídeo por componentes, por lo que si quiero puedo incluso ver algún video del iPod en la pantalla de plasma.
En mi teléfono móvil – una BlackBerry “Pearl” 8100 – dispongo de una tarjeta MicroSD de 2GB en la que siempre hay algún disco de mi colección disponible para su escucha. Lástima que el conector de auriculares no es un jack estándar de 3.5mm y si no tienes los auriculares a mano, te tienes que conformar con la salida de su altavoz, bastante mala.
¿Y cómo gestiono todo esto? Pues con algo muy sencillo de decir y un poco más complicado de poner en práctica que no es otra cosa que un orden estricto a la hora de crear y catalogar.
Apple iTunes es un programa fantástico multimedia y es mi elección para moverme por mi biblioteca musical, pero prefiero mantener organizada la biblioteca de forma externa, y es por ello que utilizo siempre la estructura de directorios del sistema de archivos del ordenador para mantener un poco de orden, con carpetas por géneros musicales que incluyen carpetas por artistas en las que cada álbum es una carpeta cuyo nombre comienza con el año de edición del disco y al que le sigue el título del mismo. Un buen sistema para ver la discografía cronológicamente.

Organiza tu música por directorios para independizarla de los programas que utilices para escucharla
Quizá te haya sorprendido el icono utilizado para representar los archivos MP3. Utilizo el programa MP3-Info Extension que a pesar de tener un tiempo cumple perfectamente con su cometido, mostrando iconos adaptados al bitrate utilizado en cada archivo a la hora de comprimirlos.
En su día utilicé la guía de Chris Myden y me encantó su resultado para convertir mis CD a formato MP3 y desde entonces es la que utilizo siempre. Es un método muy seguro para evitar problemas a la hora de convertir los CD y es por ello que no es tan rápido como otros programas que no aseguran tanto la calidad de la extracción del audio. Básicamente consta de los siguientes pasos:
1. Extracción de las pistas del CD utilizando el programa Exact Audio Copy
2. Compresión de las pistas con LAME v3.90.3 en formato VBR de alta calidad. Suelen obtenerse pistas de 224 kbps, aunque depende de las grabaciones, ya que si es suficiente, lo hará con menos bitrate.
Hasta aquí sería suficiente para poder escuchar música, pero para mí la tarea no está completa sino etiqueto correctamente los archivos. Esta tarea se la dejo a Tag & Rename v3.1.7. Para etiquetar lo más fácil es pulsar F10; el programa se conecta con la web de Amazon.com y te permite buscar el CD, poniéndole los títulos a todos los temas, la carátula del CD en cada canción, etc. Todo hecho en 10 segundos. Más fácil imposible.
A partir de aquí, coloco el CD en formato MP3 en un directorio respetando siempre la siguiente estructura de carpetas que os mostraba anteriormente y por último, catalogo la grabación arrastrando los archivos mp3 a iTunes.
Si seguís estos sencillos consejos tendréis una biblioteca MP3 de muchísima calidad que podréis utilizar con cualquier programa y dispositivo.
Disfrutad de vuestra música…